Sérum
El sérum es un producto de tratamiento diario con ingredientes activos que actúan sobre necesidades concretas de la piel, por ejemplo hidratación, luminosidad, apoyo a la barrera, pigmentación o firmeza. Tiene una textura más ligera que las cremas y está formulado para penetrar más profundamente en la piel. El sérum se usa con regularidad, a menudo por la mañana y por la noche, para dar a la piel un resultado estable y duradero.
Ampollas
Las ampollas son como un sérum a máxima potencia: extremadamente concentradas, a menudo en pequeños envases monodosis o semanales. Se usan como tratamiento intensivo cuando la piel necesita un impulso extra, por ejemplo en momentos de estrés, deshidratación, tono desigual o antes de una ocasión importante. Las ampollas se absorben rápidamente y tienen un efecto más inmediato, pero no están pensadas para sustituir a un sérum diario.
¿Cómo se combinan?
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A diario: usa tu sérum habitual
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Cuando lo necesites: añade un tratamiento con ampollas durante 3–7 días para potenciar el resultado
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Por capas: primero la ampolla y después el sérum (si tu piel lo tolera)